sábado, 18 de julio de 2009

Empeliculado: Atonement (2007)


Briony Tallis (Saorise Ronan) es una niña de trece años que ve por una ventana de su casa una escena que la desconcierta y confunde: su guapa hermana Cecilia (Keyra Knightley) está saliendo con la ropa empapada y adherida a su delgado cuerpo exhibiéndose frente al jardinero, el apuesto hombre que todos quieren y en quien todos confían: Robbie Turner (James McAvoy). Esta confusión, sumada a otros eventos que la potencian, hace que Briony mienta sobre una violación y que la vida de Robbie y Cecilia se desbarate. La culpa la perseguirá por siempre y muy cerca a la muerte, cuando ya está por encima del bien y del mal decide exorcizarla llevándola a la ficción.
¡Qué buena película! Motivado por ella decidí leer por primera vez a Ean McEwan, el autor de la novela original y productor de la película; pero comencé por otra novela: Amsterdam, que pronto será llevada a juicio aquí en El cuaderno. Y a partir de Amsterdam volví a la cinta de Joe Wright hace unas semanas y nuevamente salí de ella extasiado y torturado.
Pero más allá de una buena historia y del excelente guión, toda la película está llena de un montón de detalles que sumados dan una sensación de perfección: las tres actrices que representan a Briony en distintas edades, la selección de locaciones y el cuidado de la imagen y los ambientes, la espectacular escena de Durkirk, donde se muestra por largos siete minutos, siguiendo a los personajes, la devastación de la derrota de las tropas inglesas en el norte de Francia cuando apenas comenzaba la Segunda Guerra Mundial, y, por supuesto, Keira, mi adorada flacuchenta preferida.
La historia de Atonement es dirigida por la culpa y muestra cómo la literatura, el arte, la ficción son capaces de torcer la realidad para exorcizar sus demonios y librarnos de su inexorable condena... No les suena... pues a mí sí: denle una miradita al juicio hecho en este blog de La vida Breve, de Onetti y lo que dice Mario Vargas Llosa sobre el asunto. Ya ven, las coincidencias del arte.




4 comentarios:

Extranjera dijo...

Me encanto esta entrada, me parecio buen análisis pero me fascinó la película. Me encanta el tema de la culpa pero ademas la pelicula me pareció muy sensual. Amo cuando ella recibe la nota equivocada.
Abrazos!

Angry Girl dijo...

esa pelicula es hemrosisima esteticamente hablando, tiene una produccion artistica impecable, y que mejor que ver a Keira en el cine y en las campañas de Channel eh jejeje

yo lei amsterdam y que descepcion tan grande! no fue ese el que se gano el Booker? yo pense que los premios Booker eran mejores, ese si es un autor ingles contemporaneo sobrevalorado, y prefiero quedarme con la peli que con el libro en cuanto a Antonment.

pero nuenmo, un autor no puede ser juzgado por la lectura de uno solo de sus libros, de pronto algun dia le a otro de Mcwean, pero no me quedaron muchas ganas

Samuel Andrés Arias dijo...

EXTRANJERA: esa es escena es buenísima, también cuando Briony encuentra a Cecilia y a Robby en la biblioteca o la de la muerte del soldado francés en compañía de Briony... bueno son muchísimas, casi todas las escenas son memorables.

ANGRY GIRL: Estoy de acuerdo contigo. Me pasó lo mismo con la novela. No adelanto mucho porque pronto haré una entrada al respecto. Si hubiese que escoger entre las dos para representar la obra de McEwan me quedo con la peli.

El Cartero dijo...

Cuando vi la película me quedó un sabor muy amargo, los ojos bien abiertos y demoré en reaccionar para levantarme de la butaca del cine e irme.
Eso no quiere decir que no me gustó, todo lo contrario, me pareció muy triste, pero la película es genial!

Si tuviera que decir la parte que más disfruté, fue al comienzo, cuando Briony camina en los interiores de esa enorme casa con un fondo musical acompañado del sonido de máquinas de escribir. EXCELENTE!